¿Cómo Quitar El Dolor De Cuello?

El dolor de cuello es uno de los problemas físicos que padecemos con mayor frecuencia, y a pesar de que solemos tomar analgésicos de forma regular, este dolor no desaparece por completo y, además, la toma frecuente de analgésicos sin prescripción puede traer consecuencias que precisamos evitar.

Es muy común atribuir el dolor de cuello al estrés diario, ya que la tensión constante generará una contracción muscular que perdura lo suficiente como para llegar incluso a producir un dolor de cabeza. Sin embargo, no es la única causa de dolor, ni la única consecuencia.

Entonces, ¿qué opciones tenemos para aliviar el dolor de cuello que tanto nos molesta y nos complica nuestra rutina diaria? Para determinar el tratamiento específico es necesario saber la causa exacta que está produciendo este malestar. Sigue leyendo este artículo para que puedas tomar en cuenta las consideraciones que debes priorizar para aliviar tus dolores.

¿Cómo quitar el dolor de cuello? Causas y Tratamientos

Antes de considerar el consumo de medicamentos para aliviar el dolor del cuello, será necesario determinar el origen del mismo. Es decir, qué parte del cuello tienes afectada y, aparte de ello, cuál es la causa exacta de ese malestar. Así podrás obtener la opción de tratamiento más asertiva para tus dolencias.

El tratamiento puede ser algo tan simple como corregir tu postura con ejercicios, o algo tan complejo como considerar tratamiento quirúrgico. Un médico especialista te explicará con mayor detalle los pasos a seguir, incluso podrás pedirle consejos para prevenir lesiones futuras.

Estructuras que conforman el cuello

El cuello está conformado por los músculos y tendones, la columna cervical (incluyendo los discos intervertebrales), órganos linfáticos, nervios y vasos sanguíneos. Además de la tráquea, esófago y las glándulas de tiroides y paratiroides.

Hablando de los músculos, una contracción por sí sola tiene la capacidad de generar dolor. Hay que considerar que esa contracción propicia un impacto en los discos intervertebrales que se encuentran en la cervical, y ese impacto constante, junto con el factor edad, pueden producir un endurecimiento de estos discos, aumentando la rigidez de los mismos y la presión que puedan ejercer sobre los nervios.

Por otro lado, los huesos de la columna cervical poseen una anatomía compleja, y tienen inserciones de ligamentos y músculos en varias partes de los mismos. Si existe alguna alteración en esas estructuras, no bastará con el consumo de analgésicos para resolver el problema.

Causas del dolor de cuello

Pensando en la causa menos compleja, una postura inadecuada y constante puede ser un factor determinante para la aparición del dolor cervical. Asimismo, tener hábitos de realizar ejercicios inadecuados pueden empeorar la situación.

Dentro de las enfermedades más comunes que se caracterizan por dolor en el cuello se encuentran: tortícolis, osteoartritis, estenosis espinal, hernias discales, compresión nerviosa e injurias traumáticas. El estrés mental, las osteoartritis, la presión física y, en raros casos, las neoplasias, son las enfermedades que con mayor frecuencia cursan con este síntoma.

Hay otros síntomas que pueden presentarse a la par con estos dolores, así que si presentas alguno de estos síntomas:

  • Entumecimiento de la cara.
  • Visión borrosa.
  • Mareos.
  • Visión doble.
  • Desmayo.
  • Náuseas.
  • Dificultad para tragar o hablar.
  • Entumecimiento de los brazos.

Es necesario que acudas a tu médico traumatólogo/neurólogo antes de tomar algún medicamento, ya que requerirás de un tratamiento adicional.

¿Qué tratamiento médico requiere mi condición?

Si el tratamiento será netamente farmacológico, es posible que se requiera no solo de analgésicos antiinflamatorios, sino también de relajantes musculares. El tratamiento externo también será posible. La aplicación de masajes con geles especiales que contienen antiinflamatorios, analgésicos o componentes para la terapia térmica (calor/frío), aliviaran las contracciones.

Esta medicación debe ser prescrita por un profesional de la salud que se encargará de descartar enfermedades de otros órganos o sistemas. Ya que muchos de esos medicamentos deberán ser prescritos con especial precaución en pacientes con enfermedades renales, hepáticas o digestivas. Un tratamiento quirúrgico será indicado por el médico traumatólogo junto con el neurólogo únicamente en casos en donde exista un compromiso importante de la función nerviosa.

Fisioterapia

Corregir la postura será crucial para complementar el tratamiento. Pero aparte de optar por estos buenos hábitos, y dependiendo del caso en cuestión, la aplicación de fisioterapia por parte de un profesional especializado podría ser recomendada por el especialista. La secuencia de ejercicios, la frecuencia y la duración serán pautados basándose en los requerimientos específicos de cada caso.

Es frecuente que la toma de medicación esté indicada antes de iniciar las rutinas de la fisioterapia. La tensión muscular y el dolor deberán ser controlados previamente antes de realizar los ejercicios de flexión y relajación.

La estimulación eléctrica de la musculatura implicada en el proceso inflamatorio ha sido indicada también como terapia complementaria. Esta técnica generalmente está indicada las veces que sea necesaria.

Acupuntura

Dentro de las investigaciones que se han efectuado sobre la efectividad de este método se sugiere que la acupuntura para el dolor de cuello puede ser efectiva. Insertar una aguja de acupuntura en la zona afectada provoca un aumento en la circulación, una reducción de la inflamación y una liberación de neuroquímicos, como la dopamina y la serotonina.

Esto puede aliviar el dolor y promover la relajación. Análisis ejecutados en los últimos años arrojan una evidencia moderada para respaldar el uso de esta técnica para aliviar el dolor.

La acupuntura es generalmente de bajo riesgo. Sin embargo, existe una pequeña posibilidad de efectos indeseados para la salud. Esto es más probable en el caso de que el practicante de acupuntura use agujas usadas o técnicas inadecuadas, para lo cual se deben utilizar agujas desechables de un solo uso y sobre todo estar certificado.

Últimas consideraciones

Es fundamental tener en cuenta que ninguna técnica de relajación muscular es por sí sola sustitutiva de la buena atención médica. Una evaluación oportuna y precisa por parte del profesional, junto con exámenes que esté recomiende, permitirán tomar las medidas necesarias tanto para aliviar el dolor como para tratar la causa subyacente, y así prevenir futuras lesiones crónicas.

Conoce más productos
y agrégalos al carrito

Disclaimer
La información contenida en este blog es revisada por médicos especialistas con la finalidad de brindar un soporte únicamente informativo. Te aconsejamos consultar con tu médico profesional de confianza en caso de presentar cualquier síntoma o querer iniciar o suspender algún tratamiento acorde a las condiciones médicas. Los tópicos contemplados en este contenido no se destinan a tratamientos o diagnósticos. Recomendamos nunca automedicarse y no nos hacemos responsables por la manera en como utilice esta información.

Preguntas Frecuentes

¿Las cremas para el dolor muscular son efectivas para el cuello?

Sí, existen cremas para el dolor muscular que alivian el dolor de cuello. Estas ayudan a reducir la inflamación de la zona y tienen efectos rápidos.

¿Se puede prevenir el dolor de cuello causado por estrés o tensión muscular?

Sí, el dolor de cuello que se genera por estrés o tensión muscular, puede prevenirse teniendo cambios de hábitos. Ya sea evitando posturas que generan tensión en el área del cuello, mejorando la postura al dormir, cambiando la almohada, haciendo ejercicios de relajación, entre otras opciones.

¿Cuáles son los factores de riesgo para el dolor de cuello?

El dolor de cuello puede ser causado por muchos factores, entre los cuales están la edad, tener antecedentes de lesiones, sufrir de artritis reumatoide, tener antecedentes de dolor de cabeza, estrés o depresión, así como el sedentarismo y malas posturas.